martes, 9 de diciembre de 2008

PARANGÓN DE CONCILIOS HISTÓRICOS Trabajo Optativo NM3



Un concilio se entiende como una reunión de los obispos para resolver cuestones teológicas, doctrinales o pastorales (es decir, acerca de la fe o de la vida de la Iglesia y de los cristianos).

Ha habido numerosos concilios a lo largo de la historia. En el año 50 d. C. se celebró el primer concilio en Jerusalén, aunque no se lo incluye en la lista oficial de concilios y sí se lo denomina así en la Biblia, en el libro de los Hechos de los Apóstoles. El motivo del concilio fue precisamente la duda que yo tenía, es decir, si los nuevos cristianos debían observar la ley de Moisés. Los cristianos de Jerusalén seguían los preceptos judaicos y querían que siguieran siendo observados a rajatabla y la comunidad de Antioquía, que fue la que planteó la cuestión, sólo creía necesario bautizarse y creer en Cristo.
En el mencionado concilio participaron Pablo y Bernabé (que venían de Antioquía con representantes de esa comunidad), los Apóstoles (presididos por San Pedro) y un consejo de ancianos. Los dos discursos más importantes los pronunciaron Santiago y San Pedro.
Y al final tomaron el acuerdo de no imponer la ley judía a los nuevos cristianos, y establecieron el mínimo de abstenerse de lo sacrificado a los ídolos, de la sangre, de los animales estrangulados y de la impureza. Supongo que, con el paso del tiempo, esto dejó de tener importancia.

ACTIVIDAD

Realizar una revisión en la Web sobre dos importantes Concilios Católicos, que desde el punto de vista histórico marcaran nuestra cultura cristiana occidental, y que se llevan a cabo en siglos distintos. Estos son:

El concilio de Trento 1545- 1563

y el concilio Vaticano II 1962-1965

A partir de la información que logres encontrar, deberás elaborar una analogia entre ambos concilios, buscando las semejanzas y diferencias entre ambos concilios, respondiendo a la vez, a la pregunta ¿ De qué modos estos han influido en nuestra cultura?

A Construir conocimientos ...

SÓLO PODRÁS COMENTAR HASTA EL DIA DOMINGO 14 20:00 Hrs.

LA ACTIVIDAD ES INDIVIDUAL, CUIDADO CON LA REDACCIÓN!!!

23 comentarios:

paty dijo...

Como bien sabemos, alo largo de la historia se han desarrollado diferentes congresos eclesiásticos, más conocidos como Concilios, con el fin de que la Iglesia Católica y la religión en sí sea captada en su esencia por nosotros, dichas juntas son extremadamente extensas, llegando a durar años discutiendo sobre diversas temáticas que atañen a la humanidad, ya que aunqeu no toda ella pertenezca a dicha religión, sabemos que esta es la predominante en el mundo, por ende, cualqier decisión repercute en el desarrollo de las más pequeñas.
Dos de los concilios más importantes llevados a cabo por la Iglesia Católica han sido el Concilo de Trento (1545 - 1965) convocado por el papa Juan XXIII y el Concilio Vaticano II (1962 - 1965) convocado por el papa Pablo VI, en esta instancia haré referencia a sus similitudes y diferencias, las cuales nos llevarán a deducir el verdadero fin de cada uno de ellos.
Para comenzar, debemos establecer una gran diferencia cronológica entre ambos, por ende, las realidades sociales eran bastante alejadas; mientras que el el Concilio de Trento buscaba reestablecer la anterior intachable Iglesia Católica, que funcionaba perfectamente hasta la aparición de Lutero y sus 95 tesis, mientras que en la época del Concilio Vaticano II ya se había aceptado prácticamente por completo la existencia de otras religiones, apelando incluso a todas las Iglesias existentes a tomar en cuenta sus decisiones.
El ámbito que el Vaticano II solucionó del de Trento fue el moral arruinadó por el primero promoviendo la tortura con el fin de obtener confesiones contra los herejes, desencadenando así las posterior quema en la hoguera por parte de el poder civil contra a quellos que guardaran silencio, apoyo también la censura contra los pensamientos contrarios a la fe cristiana.
Como ya fue mencionado anteriormente el Concilio de Trento quería volver a la época de oro de la Iglesia Católica, aquella en la cual la Iglesia dominaba a la comunidad a su antojo, manipulaba sus pensamientos a su favor; en cambio el Vaticano II buscaba adaptar la disciplina eclesiástica a las necesidades y métodos existentes y renovar los elementos necesarios para lo primero.
Ambos concilios coincidian en el intento por promulgar la fe católica y reforzarla a la vez mediante diálogo y la unidad. Cada uno buscaba desarrollar los principios católicos de la mejor manera interpretando la biblia.
Estos concilios influyen significativamente en nuestras vidas, el de Trento estableció la misa como rito de toda la iglesia Latina, como obligaciones de los sacerdotes figuraban la prédica de los domingos y fiestas religiosas, se reafirman los siete sacramentos que aun rigen la vida de los seguidores de la Puta de Babilonia, como fue llamada en ese tiempo la Iglesia católica. Asimismo, el Concilio vaticano II amplió sus horizontes buscando la comprensión de todas las iglesias, sus principales logros fueron el establecimiento de la estructura de la misa que tenemos hoy en día, la explicación de la misión en la actualidad de la Iglesia, nos habla abiertamente sobre temas como desarrollo económico y social, la naturaleza del matrimonio en la vida moderna, la política, la expansión de la cultura y sobre la paz y la promoción de la comunidad de naciones.



PATRICIA FUENTES 3ºA

carolina dijo...

Primeramente quise determinar el por qué se realiza un concilio:
Cuando el Papa quiere tomar una decisión que abarca a toda la cristiandad - proclamar un dogma, modificar la organización de la Iglesia o condenar una herejía -, puede convocar un Concilio.

A lo largo de nuestra historia se han desarrollado muchos concilios, pero ésta vez tendré que ahondar el concilio de Trento y de Vaticano II:

- El Concilio de Trento señala un cambio en la historia del mundo cristiano, hizo una revisión general de toda la doctrina y de la Biblia, pues muestra el dogma católico no sólo en su esplendor de verdad revelada, sino con su valor de vida -sobrenatural.
-Comenzó en 1547 siendo papa Pablo III, y terminó en el año 1563, después de varias interrupciones.
-Conviene distinguir en el tres partes: el concilio de Paulo III, de 1545 a 1547; el concilio de Julio III, de 1549 a 1551; y, finalmente, el concilio de Pío IV, de 1561 a 1563.
-La obra doctrinal del Concilio de Trento fortificó la disciplina eclesiástica frente al protestantismo.
- renovó la disciplina eclesiástica y estrechó los lazos entre el Papa y los miembros de la Iglesia.
- El concilio de Trento, el más largo de todos, dieciocho años.
-La causa principal fue la revolución protestante de Martín Lutero, que socavó profundamente los cimientos de la fe cristiana.

En cambio:
El gran acontecimiento de nuestra Era Moderna en el ámbito de la Iglesia fue el Concilio Vaticano Segundo, convocado por el Papa Juan XXIII y seguido y clausurado por el Papa Pablo VI.
Se pretendió que fuera una especie de "agiornamento", es decir, una puesta al día de la Iglesia, renovando en sí misma los elementos que necesitaren de ello y revisando el fondo y la forma de todas sus actividades.
- Proporcionó una apertura dialogante con el mundo moderno, incluso con nuevo lenguaje conciliatorio frente a problemáticas actuales y antiguas.
Ha sido el concilio más representativo de todos.
-Constó de cuatro etapas.
-Se propuso actualizar la vida de la Iglesia sin definir ningún dogma.
-Trató de la Iglesia, la Revelación, la Liturgia, la libertad religiosa, etc. Recordó el Concilio la llamada universal a la santidad.
- El Concilio Vaticano II es el hecho más decisivo de la historia de la Iglesia en el siglo XX.
El Concilio se convocó con el fin principal de:
- Promover el desarrollo de la fe católica.
- Lograr una renovación moral de la vida cristiana de los fieles.
- Adaptar la disciplina eclesiástica a las necesidades y métodos de nuestro tiempo.
- concluyó en 16 documentos, cuyo conjunto constituye una toma de conciencia de la situación actual de la Iglesia y define las orientaciones que se imponen.
- Las características del Concilio Vaticano II, son Renovación y Tradición.
Ahora las similitudes son que ambos concilios fueron importantísimos en los concilios eclesiásticos desarrollados en la historia,un concilio propone cosas nuevas como un espíritu misionero y dinamizar la Iglesia y por otra parte defiende a la Iglesia contra posibles ataques, herejías y ésto fué lo que ambos defendían y renovaban para la Iglesia Cristiana, permitiendo la libertad de ingresar ala religión, de promulgar la fé católica mediante el compromiso y unidad que está basado ésta religión universal.
Actualmente es un paso enorme la realización de éstos concilios, abriendo paso a la libre expresión y ideologías que de alguna manera u otra frenaban el impulso pasifísta que la Iglesia quería y quiere entregar, ya que han influido notoriamente en la historia de la espiritualidad, renovación y en la educación de la dignidad humana que necesitamos.


María Carolina Ibarra F. 3ªA 2008

Patricia Toledo 3°A dijo...

Para comenzar a explicar 2 concilios que fueron importantes en nuestra historia, debemos saber que es un concilio.
Concilio viene del latín concilium y es una reunión o asamblea de autoridades religiosas (obispos y otros eclesiásticos) generalmente efectuada por la Iglesia Católica u Ortodoxa, para deliberar o decidir sobre las materias doctrinales y de disciplina.
Se distinguen tres clases de concilios:
• Los Concilios ecuménicos, generales o universales. Hasta 1054, fecha en que se produjo el Gran Cisma de Oriente y Occidente, se contabilizaron ocho concilios de este tipo. Convocados por el Emperador, salvo el octavo que fue convocado conjuntamente por el Emperador bizantino y el Papa; participaban los obispos, abades y patriarcas de toda la cristiandad (Concilios Griegos).
El último Concilio Ecuménico fue el llamado "Vaticano II" ya que su sede fue en la ciudad del Vaticano (Roma, Italia) y fue el segundo en ese lugar. La convocatoria la realizó Juan XXIII en 1959 y fue clausurado por el Papa Pablo VI en el año 1965
• Los Concilios nacionales o plenarios. Son convocados con autorización papal y en ellos sólo participa el episcopado de un continente, Estado o región.
• Los concilios provinciales. Son convocados por el obispo metropolitano de la diócesis provincial correspondiente, se celebran periódicamente cada veinte años, y en ellos participan los titulares de oficios eclesiásticos de la diócesis.
A continuación mencionaré y explicaré lo más importante de 2 concilios que son los siguientes:

CONCILIO DE TRENTO (1545-1925):Aunque no consiguió reunificar la cristiandad, el Concilio de Trento supuso para la Iglesia Católica una profunda catarsis.
Se convocó como respuesta a la Reforma Protestante para aclarar diversos puntos doctrinales. También abolió los ritos eucarísticos locales, respetando solo aquellos que atestaban de más de dos siglos de antigüedad (Rito mozárabe, rito lionés, rito ambrosiano) y estableció el rito de la ciudad de Roma conocido como Misa Tridentina, como rito de toda la iglesia latina. Desde un punto de vista doctrinal, es uno de los concilios más importantes e influyentes de la historia de la Iglesia Católica.
Por otro lado se abordó la reforma de la administración y disciplina eclesiásticas. El concilio eliminó muchos abusos flagrantes, como la venta de indulgencias o la educación de los clérigos, y obligó a los obispos a residir en sus obispados, con lo que se evitó la acumulación de cargos.
Sus decisiones giraron sobre cuatro puntos principales:
1) Contra los protestantes, que admitían como única autoridad la de las Escrituras, afirmó que la Tradición (o sea, las interpretaciones de los Padres de la Iglesia, los papas y los concilios) constituye, con las Escrituras uno de los fundamentos de la fe, y que el único texto auténtico de la Biblia es la Vulgata, traducción latina hecha por San Jerónimo, sobre un texto griego del siglo IV.
2) Confirmó y definió los dogmas y prácticas más o menos totalmente rechazadas por los protestantes (presencia real de Cristo en la Eucaristía, justificación por la fe y por las obras, conservación de los siete sacramentos, las indulgencias, la veneración de la Virgen María y los santos, etc.) y fijando con rigor la frontera entre la ortodoxia y la herejía, consumó la ruptura entre la Iglesia Católica y los protestantes.
3) Corrigió los abusos y adoptó las medidas para asegurar a la Iglesia un clero más moral y más instruido (prohibición del casamiento de los sacerdotes, prohibición de acumular beneficios, obligación de residencia para obispos y curas, creación de seminarios para la formación de los sacerdotes, etc).
4) Fortificó la jerarquía y, con ello la unidad católica, al afirmar enérgicamente la supremacía del papa, “Pastor Universal de toda la Iglesia”, e implícitamente su superioridad sobre los concilios. Puede decirse que en el Concilio de Trento, que tuvo importancia capital, y de las decisiones que adoptó, nació la Iglesia Católica moderna.

CONCILIO VATICANO II (1962-1965):XXI concilio ecuménico. Fue convocado por el Papa Juan XXIII en 1962 y clausurado por el Papa Paulo VI en 1965. Orientaciones ante la situación actual de la Iglesia

El gran acontecimiento de nuestra Era Moderna en el ámbito de la Iglesia fue el Concilio Vaticano Segundo, convocado por el Papa Juan XXIII y seguido y clausurado por el Papa Pablo VI. Ha sido el concilio más representativo de todos. Constó de cuatro etapas, con una media de asistencia de unos dos mil Padres Conciliares procedentes de todas las partes del mundo y de una gran diversidad de lenguas y razas.
El Concilio se convocó con los fines principales de:
• Promover el desarrollo de la fe católica.
• Lograr una renovación moral de la vida cristiana de los fieles.
• Adaptar la disciplina eclesiástica a las necesidades y métodos de nuestro tiempo.
Se pretendió que fuera un "aggiornamento" o puesta al día de la Iglesia, renovando los elementos que más necesidad tuvieran de ello, revisando el fondo y la forma de todas sus actividades.
Pretendió proporcionar una apertura dialogante con el mundo moderno, actualizando la vida de la Iglesia sin definir ningún dogma, incluso con nuevo lenguaje conciliatorio frente a problemas actuales y antiguos.
Trató de la Iglesia, la Revelación, la Liturgia, la libertad religiosa, etc. siendo sus características más importantes la renovación y la tradición.

Además de ser concilios importantes los mencionados anteriormente,la semejanza más importante que yo puedo rescatar de ellos es que ambos lucharon por promulgar la fé católica y para proteger a la iglesia de ataques externos que pudieran ocurrir.

El hecho de que hayan ocurrido éstos concilios,permitio a la sociedad tener una gran libertad de pensamientos e ideologías que han cambiado lo queramos o no el pensamiento espiritual que poseemos y que transmitimos de generación en generación a lo largo de nuestra vida.


Patricia Toledo Apablaza
3°A

Marcia dijo...

Para comenzar debemos tener claro lo que significa un concilio; es una reunión o asamblea de autoridades religiosas que es generalmente efectuada por la Iglesia Católica u Ortodoxa, para deliberar acerca de materias doctrinales y de disciplina.

Existen tres tipos de concilios:

-Los Concilios ecuménicos, generales o universales: Hasta 1054, fecha en que se produjo el Gran Cisma de Oriente y Occidente, se contabilizaron ocho concilios de este tipo. Convocados por el Emperador, salvo el octavo que fue convocado conjuntamente por el Emperador bizantino y el Papa; participaban los obispos, abades y patriarcas de toda la cristiandad.

-Los Concilios nacionales o plenarios. Son convocados con autorización papal y en ellos sólo participa el episcopado de un continente, Estado o región.

-Los concilios provinciales. Son convocados por el obispo metropolitano de la diócesis provincial correspondiente, se celebran periódicamente cada veinte años, y en ellos participan los titulares de oficios eclesiásticos de la diócesis.

Como podemos apreciar existen muchos concilios, pero yo me referiré en el concilio de Trento y de Vaticano II:

Concilio de Trento: Concilio de Trento, decimonoveno concilio ecuménico de la Iglesia católica apostólica romana, que tuvo lugar, a lo largo de tres etapas, entre 1545 y 1563. Convocado con la intención de responder a la Reforma protestante, supuso una reorientación general de la Iglesia y definió con precisión sus dogmas esenciales. Los decretos del Concilio, confirmados por el papa Pío IV el 26 de enero de 1564, fijaron los modelos de fe y las prácticas de la Iglesia hasta mediados del siglo XX.

Pablo III fue elegido papa en 1534 debido, en parte, a su promesa de convocar un concilio. Tras los fallidos intentos para que éste tuviera lugar en Mantua (1537) y en Vicenza (1538), el Concilio inauguró sus sesiones en Trento el 13 de diciembre de 1545. Con escasa participación al principio, y nunca libre de obstáculos políticos, aumentó de forma progresiva el número de asistentes y su prestigio a lo largo de las tres fases en que se desarrolló.

Sus decisiones giraron sobre cuatro puntos principales:
1) Contra los protestantes, que admitían como única autoridad la de las Escrituras, afirmó que la Tradición (o sea, las interpretaciones de los Padres de la Iglesia, los papas y los concilios) constituye, con las Escrituras uno de los fundamentos de la fe, y que el único texto auténtico de la Biblia es la Vulgata, traducción latina hecha por San Jerónimo, sobre un texto griego del siglo IV.
2) Confirmó y definió los dogmas y prácticas más o menos totalmente rechazadas por los protestantes (presencia real de Cristo en la Eucaristía, justificación por la fe y por las obras, conservación de los siete sacramentos, las indulgencias, la veneración de la Virgen María y los santos, etc.) y fijando con rigor la frontera entre la ortodoxia y la herejía, consumó la ruptura entre la Iglesia Católica y los protestantes.
3) Corrigió los abusos y adoptó las medidas para asegurar a la Iglesia un clero más moral y más instruido (prohibición del casamiento de los sacerdotes, prohibición de acumular beneficios, obligación de residencia para obispos y curas, creación de seminarios para la formación de los sacerdotes, etc).
4) Fortificó la jerarquía y, con ello la unidad católica, al afirmar enérgicamente la supremacía del papa, “Pastor Universal de toda la Iglesia”, e implícitamente su superioridad sobre los concilios. Puede decirse que en el Concilio de Trento, que tuvo importancia capital, y de las decisiones que adoptó, nació la Iglesia Católica moderna.

Concilio Vaticano II: XXI concilio ecuménico. Fue convocado por el Papa Juan XXIII en 1962 y clausurado por el Papa Paulo VI en 1965. Orientaciones ante la situación actual de la Iglesia

El gran acontecimiento de nuestra Era Moderna en el ámbito de la Iglesia fue el Concilio Vaticano Segundo, convocado por el Papa Juan XXIII y seguido y clausurado por el Papa Pablo VI.

Se pretendió que fuera una especie de "agiornamento", es decir, una puesta al día de la Iglesia, renovando en sí misma los elementos que necesitaren de ello y revisando el fondo y la forma de todas sus actividades.

Proporcionó una apertura dialogante con el mundo moderno, incluso con nuevo lenguaje conciliatorio frente a problemáticas actuales y antiguas.

Ha sido el concilio más representativo de todos. Constó de cuatro etapas, con una media de asistencia de unos dos mil Padres Conciliares procedentes de todas las partes del mundo y de una gran diversidad de lenguas y razas.

El Concilio se convocó con el fin principal de:

- Promover el desarrollo de la fe católica.
- Lograr una renovación moral de la vida cristiana de los fieles.
- Adaptar la disciplina eclesiástica a las necesidades y métodos de nuestro tiempo.

Tras un largo trabajo concluyó en 16 documentos, cuyo conjunto constituye una toma de conciencia de la situación actual de la Iglesia y define las orientaciones que se imponen.

La similitud entre ambos concilios es que se buscaba desarrollar la fe católica por medio del diálogo y la unidad, interpretando la biblia de la mejor forma posible.

Estos concilios han contribuído a la libre expresión de pensamientos, creencias e ideologías que hacen referencia a la fe católica y a las estructuras establecidas por la iglesia, influyendo notoriamente en nuestra espiritualidad y en la percepción de la humanidad que actualmente poseemos.

cammyla dijo...

_____________________________________________________________________________________


Casi todos los Cristianos, no importa de qué iglesia, reconocen la autoridad y veracidad de las doctrinas de los primeros cuatro
“grandes concilios” (también llamados “ecuménicos” o concilios mundiales) de los comienzos de la Cristiandad. Esto es porque
estos concilios aclararon (y para algunos, definieron) lo que las escrituras Cristianas enseñaron y lo que la iglesia
primitiva creía acerca de Dios, Jesús y María. Algunos de los grandes líderes de la Cristiandad primitiva afirmaron
la importancia de estos concilios, tales como San Agustín (354-430) quienes compararon la autoridad de los concilios
ecuménicos con la de los apóstoles, y San Gregorio el Grande (540-604).
Con respecto a los concilios que nos pide revisar sus deifernecias puedo mencionar que:

.- El concilio de Trento 1545- 1563: decimonoveno concilio ecuménico de la Iglesia católica apostólica romana, que tuvo lugar, a lo largo de tres etapas, entre 1545 y 1563. Convocado con la intención de responder a la Reforma protestante, supuso una reorientación general de la Iglesia y definió con precisión sus dogmas esenciales. Los decretos del Concilio, confirmados por el papa Pío IV el 26 de enero de 1564, fijaron los modelos de fe y las prácticas de la Iglesia hasta mediados del siglo XX.

Todo el mundo consideraba necesario, a finales del siglo XV y principios del XVI, la convocatoria de un concilio que reformara la disciplina de la Iglesia. El V Concilio de Letrán (1512-1517) fracasó en este sentido y concluyó sus deliberaciones antes de que se plantearan las nuevas cuestiones suscitadas por Martín Lutero. Ya en 1518, el teólogo alemán subrayó la necesidad de celebrar un concilio que afrontara las polémicas surgidas. Aunque numerosos dirigentes respaldaron su petición, el papa Clemente VII temía que una reunión de este tipo pudiera favorecer la teoría que afirmaba que la autoridad suprema de la Iglesia recaía en los concilios y no en el pontífice. Además, las dificultades políticas que el luteranismo planteó al emperador Carlos V hicieron que otros gobernantes, y de forma significativa el rey de Francia, Francisco I, se mostraran reacios a apoyar cualquier acción que pudiera fortalecer el poder del emperador, liberándole de estos conflictos.

Pablo III fue elegido papa en 1534 debido, en parte, a su promesa de convocar un concilio. Tras los fallidos intentos para que éste tuviera lugar en Mantua (1537) y en Vicenza (1538), el Concilio inauguró sus sesiones en Trento el 13 de diciembre de 1545. Con escasa participación al principio, y nunca libre de obstáculos políticos, aumentó de forma progresiva el número de asistentes y su prestigio a lo largo de las tres fases en que se desarrolló.


.- concilio Vaticano II 1962-1965:
El Concilio Vaticano II es el hecho más decisivo de la historia de la Iglesia en el siglo XX.

El Concilio se convocó con el fin principal de:

- Promover el desarrollo de la fe católica.
- Lograr una renovación moral de la vida cristiana de los fieles.
- Adaptar la disciplina eclesiástica a las necesidades y métodos de nuestro tiempo.

Tras un largo trabajo concluyó en 16 documentos, cuyo conjunto constituye una toma de conciencia de la
situación actual de la Iglesia y define las orientaciones que se imponen.

Las características del Concilio Vaticano II, son Renovación y Tradición.
__________________________________________________

El concilio de trento fue para modificar lo a raíz de las protestas de Martín Lutero y el segundo, o sea,
El de Vaticano II fue para promover el desarrollo de la fe cristiana.

.- También mencionar que ambos concilios tenían un fin en común, este era el de la fe católica, promulgarla hacia la unidad.
.- Los dos concilios han sido de gran importancia dentro de nuestras vidas ya que permitio la libertad de pensamiento que tenemos hoy en dia.




Jacqueline Verdugo 3 *A
______________________________
______________________________
______________________________

SERIA X ESTE AÑO ! :B*

cammyla dijo...

Un concilio ecuménico es una asamblea celebrada por la Iglesia Católica con carácter general a la que son convocados todos los obispos para reconocer la verdad en materia de doctrina o de práctica y proclamarla. Debe ser convocado por el Papa y presidido por él o por un delegado suyo y en él habrán de estar representados la mayoría de los obispos de las provincias eclesiásticas. Para la validez de sus acuerdos es precisa, como condición sine qua non, la sanción del Sumo Pontífice.

Concilio de Trento (año 1545-1563). Este Concilio fue inicialmente convocado por Pablo III para tratar el problema de la escisión de la Iglesia por la reforma protestante. Se ocupó de innumerables temas doctrinales, morales, disciplinares, de acuerdo con la problemática presentada por el protestantismo. El Decreto sobre la justificación, el de los Sacramentos, el de la Eucaristía, el Canon de la Sagradas Escrituras, etc., son entre otros, los más sobresalientes, amén de infinidad de disposiciones disciplinares.

Concilio Vaticano II (1962-1965). Convocado por Juan XXIII, quien lo anunció desde Enero de 1959, tuvo cuatro sesiones, la primera de las cuales presidió, en el otoño de 1962, el mismo Juan XXIII, quien falleció el 3 de Junio de 1963. Las otras tres etapas fueron convocadas y presididas por su sucesor, el Pontífice Pablo VI.

Los concilios son de gran importanci aun en nuestra epoca ya que gracias a ellos nootros en la actulidad podemos tener una fe catolica mas consagrada en donde se respeta nuestra libertad de penamiento.





Carla Retamal 3año A

Michael Arriagada dijo...

Anteponiéndose a un análisis soslayo de un Concilio es necesario dimensionar literalmente la magnitud del mismo. Si observamos y valoramos el verdadero sentido que tiene reunir a un descomunal número de personas para discutir temas de la palestra, nos podemos dar cuenta que convocar a un Concilio Ecuménico no es un hecho menor. Y por supuesto que no es menor, hablamos de una instancia de suma importancia que trasciende la historia no solo desde un punto de vista religioso, sino que desde un punto de vista universal pues, como sabemos es un indicio representativo de la situación en la que se encuentra el mundo y como esta situación ha logrado derruir parte de la moral ideológica de los pueblos al nivel que sea imprescindible buscar métodos y estrategias que canalicen ese desborde por el camino, que es para la iglesia, el más correcto.

---------------------------------------------

EN EFECTO

Siendo puntuales entre los años 1545 y 1563 se desarrolló el Concilio Ecuménico más largo de la historia:

CONCILIO DE TRENTO

Este concilio trascendió por su carácter de urgente frente a la verdadera crisis ideológica que estaba experimentando el mundo en aquella época, hablamos de la reforma protestante.

Martín Lutero socavó profundamente los cimientos de la iglesia al publicar sus 95 tesis que atacaban la doctrina católica. El efecto fue tal que se desarrolló un verdadero terremoto religioso que se extendió por toda Europa llegando incluso hasta América. El papa Paulo III hizo su llamado y se sentaron las bases de esta verdadera autocrítica eclesiástica.

POR QUÉ… por la corrosión que le provocó Lutero a la iglesia. Por la insensata, corrupta y poco moral disciplina de eclesiástica. Por la débil comunicación que emanaba desde y hacia la autoridad papal. Por la borrascosa imagen que entregaba la iglesia a un pueblo que no tenía las cosas muy claras y que sólo sabía creer en Dios y no en su razón.

APORTES… El Concilio de Trento se constituyó como una sabia y profunda reforma de la iglesia a los excesos e innumerables errores que llevaba cometiendo. Renovó la disciplina eclesiástica estableciendo sanciones y leyes que delineaban la función del clero. Fortaleció los lazos entre el Papa y los miembros de la iglesia reformulando el método jerárquico impuesto en la época hacia uno más flexible, abierto y claro. Justificó empecinadamente la postura religiosa frente a los sacramentos. Defendió las sagradas escrituras. Definió el Pecado Original y realzó los métodos hacia la Santificación y la Gracia. Aborreció las Indulgencias y trabajó por la Misión Católica.

En un último intento por detener la propagación Protestante. CONDENÓ Y ATACÓ PROFUNDAMENTE TODAS Y CADA UNA DE LAS ASEVERACIONES QUE LUTERO INFRINGIÓ EN CONTRA DE LA IGLESIA HACIENDO UN LLAMADO AL RECHAZO Y DIFAMACIÓN DE SUS TESIS.

-------------------------------------------

Entre los años 1962 y 1965 el papa Juan XXIII convocó al:

CONCILIO VATICANO II

Este concilio si bien no fue el más largo ha sido uno de los más influyentes de la historia. Tuvo una participación cosmopolita, diversa en todo ámbito y que reunió a miles y miles de personas de todo el mundo.

POR QUÉ… No fue un concilio nacido por un hecho específico sino que se justificó por un cúmulo de imperfecciones que se venían originando con antelación y que se explicaban por los profundos cambios políticos, sociales, económicos y culturales que estaba experimentando el mundo después de Guerras Mundiales, Revoluciones y la aparición de naciones emergentes.

APORTES… Este concilio se definió como una PUESTA AL DÍA DE LA IGLESIA, una especie de renovación interna que si bién no fue de tipo orgánico significó un verdadero proceso de modernización que sirvió para cautivar a un número considerable de adherentes en vías de exclusión del sistema. Se revisaron a fondo cada una de las actividades eclesiásticas. Se desarrollaron métodos para promover la fe católica no solo de manera tradicional, es decir, innovando con las nuevas herramientas que el mundo contemporáneo estaba entregando, principalmente los medios de comunicación de masas. Se readaptó la disciplina eclesiástica a los nuevos tiempos buscando renovar la moral de los fieles y se consagró el concepto de libertad de culto, lo que permitió mejorar las relaciones con las iglesias no cristianas.

SE ELABORARON 16 DOCUMENTOS BAJO EL LEMA DE “RENOVACIÓN Y TRADICIÓN”, EN LOS CUÁLES SE MANIFESTÓ PÚBLICAMENTE LA INTENCIÓN DE LA IGLESIA PARA CON EL MUNDO, SU MISIÓN, OBLIGACIÓN Y CÓMO SE CONTEXTUALIZARÍA EN LA ÉPOCA CONTEMPORÁNEA CENTRANDO SUS ESFUERZOS EN 5 PUNTOS CLAVE:

FAMILIA – CULTURA – ECONOMÍA Y SOCIEDAD – POLÍTICA – RELACIONES INTERNACIONALES.

------------------------------------------

A modo de conclusión es posible reconocer que si bien estamos hablando de dos hechos de distintos antecedentes, ambos se concertaron en la búsqueda de soluciones que lograran mejorar el preponderante rol que ocupa y ha ocupado la iglesia a través de la historia. No es necesario ir en búsqueda de elementos FÁCTICOS para comprender la importancia de un concilio, hay que contextualizar y analizar el meollo del problema además de las posibles consecuencias que este puede traer. Es así como ambos concilios marcaron épocas de manera profunda pero a su vez dejaron la puerta abierta a nuevas instancias en las cuales una y otra vez es necesario renovarse frente al cambiante y kinésico mundo en el cual nos replanteamos día a día.

Michael Arriagada Bravo
3ºA - LCU

Patricia Isabel dijo...

eduardo fh (LA MENTE MAESTRA)

Primero que nada debemos tener en cuenta que a lo largo de la historia hubieron varios concilios mas, pero aquí vamos a ser mención de dos concilios muy importantes que son: el concilio de Trento(1545-1563) y el concilio del vaticano II(1962-1965), además se debe tener claro que hay mucha diferencia de años entre ambos concilios.
El concilio de Trento fue un concilio ecuménico de la Iglesia Católica Romana que tuvo lugar en Trento, una ciudad al norte de Italia que estaba regida por un príncipe-obispo. Fue Paulo III quien logro crear este concilio con el compromiso de unificar a los católicos y también se convocó como respuesta a la Reforma Protestante para aclarar diversos puntos doctrinales. El espíritu e idea del concilio, fue plasmada por la gestión de los jesuitas, Diego Laínez, Alfonso Salmerón y Francisco Torres. La filosofía le fue inspirada por Cardillo de Villalpando y las normas prácticas, sobre sanciones de conductas, tuvieron como exponente principal al obispo de Granada, Pedro Guerrero.
Algunas características de Este concilio:
-Se impuso, en contra de la opinión protestante, la necesidad de la existencia mediadora de la iglesia, como Cuerpo de Cristo, para lograr la salvación del hombre, reafirmando la jerarquía eclesiástica, siendo el Papa la máxima autoridad de la iglesia.
-Los santos fueron reivindicados al igual que la misa, y se afirmó la existencia del purgatorio.
-También se opuso a la tesis de la predestinación de Calvino, quien aseguró que el hombre está predestinado a su salvación o condena.
- Corrigió los abusos y adoptó las medidas para asegurar a la Iglesia un clero más moral y más instruido.
Y un punto importante es que el concilio de trento eliminó muchos abusos flagrantes, como la venta de indulgencias o la educación de los clérigos, y obligó a los obispos a residir en sus obispados, con lo que se evitó la acumulación de cargos.

El otro concilio que caracterizare es el de vaticano II fue un concilio ecuménico de la Iglesia católica siendo uno de los eventos históricos que marcaron el siglo XX. Fue convocado por el papa Juan XXIII y clausurado por el papa Pablo VI.
-La lengua oficial del Concilio fue la lengua latina.

Este concilio se convoco con el fin de:
-Promover el desarrollo de la fe católica.
-Lograr una renovación moral de la vida cristiana de los fieles.
-Adaptar la disciplina eclesiástica a las necesidades y métodos de nuestro tiempo.
-Pretendió proporcionar una apertura dialogante con el mundo moderno
-Trató de la Iglesia, la Revelación, la Liturgia, la libertad religiosa, etc.

Sin duda alguna que estos concilios influyeron totalmente en nuestras vidas, gracias a ellos se realizan las misas de hoy en día, además influenciaron toda la vida espiritual de las personas, su pensamiento y su ideología, y tambien la expansion de la cultura en la vida moderna.

EFH... 3°A

fernanda dijo...

Concilio de Trento

Concilio ecuménico que se desarrollo en periodos descontinuos (1545-1563). Tomo el nombre de la ciudad italiana.
El objetivo era solucionar problemas que se derivaron del cisma católico (protestantes) de Lucero. El emperador Carlos I se comprometió a defender la fé.
Así se convoco al concilio de Trento como una manifestación o reafirmación del catolicismo (contrarreforma). El papa Paulo III llevo a cabo esta obra; culmino bajo el papa Pio IV.
Conclusiones:
-Celibato sacerdotal
-Creación de seminarios
-No a la acumulación de riqueza.
-Se reafirma la existencia del Purgatorio.
-Se queman libros considerados heréticos.
-Se reindican los santos y la misa.
Todas estas medidas pretendían restaurar la unidad del cristianismo y solo lograron en definitiva su división.

Vaticano II

Fue convocada e inaugurada en 1962 por el papa Juan XXIII quien falleció a los pocos meses. Fue continuada por el sucesor Pablo VI, fue desarrollada durante tres años y participaron mas de 2400 obispos de todo el mundo excepto del mundo comunista e incluso de otras creencias.
Los propósitos del concilio fueron promover la fé católica, lograra una renovación moral de la fé cristiana, adaptar la disciplina eclesiástica a las necesidades y métodos del siglo XX. Se pretendió establecer una apertura al mundo moderno con un nuevo lenguaje conciliatorio, no se definieron materias de dogmas.
Entre otros temas se analizaron la verdad como revelación, la liturgia, la libertad religiosa, la renovación y la tradición. Se redactaron 16 documentos que en conjunto le otorga un carácter eminentemente social a este concilio y la toma de conciencia de la situación de la iglesia en el mundo y define las orientaciones para adaptarse a los nuevos tiempos.

Semejanzas

Todas estas reuniones de la iglesia tienen el propósito de solucionar problemas de adaptación a los nuevos tiempos o a situaciones críticas de todo tipo que ha enfrentado esta institución, estos problemas pueden ser: el cisma cristiano que dio origen a la iglesia protestante, problemas de interpretación de textos bíblicos, reafirmar el celibato sacerdotal, modificar procedimientos litúrgicos y buscar concesos sobre problemas sociales especialmente y en su relación con otros credos religiosos.

Fernanda Castro Alvarado.
3º Año Medio A.

Emmanuel dijo...

A través de la historia los Concilios Ecuménicos han ocupado un lugar importante en la historia, pues han sido reflejo de los sucesos y acontecimientos que se viven en cada época y frente a los que la iglesia continuamente reacciona.

Es por ello que es muy importante saber reconocer como estas instancias han determinado momentos históricos, y cuales fueron los más trascendentales tanto para la sociedad como para la opinión pública.

Uno de los concilios más recordados fue el CONCILIO DE TRENTO, el cuál se extendió por largos dieciocho años (1545-1563) siendo presidido por tres pontífices diferentes (Paulo III, Julio III y Pío IV).

En veintidós reuniones se busco reestablecer y reconfigurar los cánones de la iglesia católica partiendo desde lo más orgánico a lo más superficial pues, debemos recordar, que en aquel entonces se sucedió uno de los hechos que mayor repercusión tuvo en la iglesia: LA REFORMA PROTESTANTE. En 95 tesis el monje Martín Lutero criticó duramente el comportamiento que estaba llevando la iglesia, su corrupción, los negligentes actos de indulgencia cometidos por el clero, además de la falta de disciplina y liderazgo. Fue por lo mismo que Paulo III se vió obligado a tomar cartas en el asunto, convocando el concilio mas largo de la historia.

Se ratificó la disciplina promoviendo leyes y reglas que regularan el comportamiento eclesiástico, también se intentaron redefinir los dogmas ecuménicos haciéndolos más claros y específicos y muchos de estos tuvieron que ser nuevamente redactados. Fue una labor exhaustiva y que no solo se encargo de reestructurar la iglesia sino también de opacar el sostenido crecimiento que estaba experimentando el protestantismo, contrarrestándolo con nuevas aseveraciones que anulaban las críticas hechas por Lutero.

Entre los replanteamientos más importantes están el fortalecimiento de la autoridad papal y su cercanía con el clero, la defensa de las sagradas escrituras, la reconceptualización del pecado original, los sacramentos y el culto a las imágenes, además de marcar una nueva senda que definía claramente la misión y labor de la iglesia como una institución universal.

En resumen el Concilio de Trento se encargó de reformular la iglesia de manera intensiva para contrarrestar el daño que le hubo provocado tanto la aparición del protestantismo como la falta de orden interno.

Otro concilio de renombre y que se identifica más estrechamente con nuestra actualidad fue el CONCILIO VATICANO II (1962-1965).

Presidido por dos papas distintos (Juan XXIII, Pablo VI) se encargó de recontextualizar la iglesia en el mundo contemporáneo, poniéndola al día en temas tales como la tecnología, las nuevas costumbres, culturas, y los cambios políticos, sociales y económicos que estaba sobrellevando el mundo a mediados del siglo XX.

Fue un concilio bastante concurrido y representativo con una asistencia media de 2000 eclesiásticos que venían de todas partes del mundo. Enfatizó en el uso de las nuevas tecnologías para la difusión de los dogmas ecuménicos, pues buscaba renovar la ideología moral de sus fieles, promoviendo la fe católica por todo el planeta y adaptando la disciplina eclesiástica a los nuevos tiempos.

En 16 documentos se resumió la totalidad de los cambios instituidos en la iglesia, los que si bien no fueron orgánicos, representaron un verdadero replanteamiento del Vaticano frente a los múltiples problemas que viven las sociedades actuales. Cabe mencionar que este concilio fue imprescindible para la apertura del catolicismo al diálogo con otras religiones, estableciendo la libertad de culto, pero aún llevando a la cabeza el nombre de la iglesia como la luz del mundo.

A grandes rasgos podemos comprender que a pesar de las diferencias existentes entre ambos concilios, ya sea por sus antecedentes o por su ubicación cronológica, todos se replantean como adaptarse al cambio social de la historia. Ya sea por un motivo u otro las sociedades se manifiestan abiertamente y están alerta al cambio, la iglesia es solo un ente moral que busca posicionarse como “la” institución que rige al mundo, pero nos hemos dado cuenta que una y otra vez no lo logra hacer. Día a día es necesario replantearse las cosas, pero bien, con altura de miras, es decir como un cheque a largo plazo pero que se autosustente. Eso es lo que ha intentado hacer la iglesia pero aún no le ha resultado, sólo se ha transformado en un espejo que refleja los hechos que acontecen en la historia tratando de cubrirlos con palabras retóricas las que solo a veces si tienen sentido.

Emmanuel Orellana – 3ºA

Verónica dijo...

Dentro de la historia de la humanidad son muchas las instancias en las que la iglesia ha sido partícipe fundamental de los acontecimientos desarrollados en aquel entonces. Una de estas formas de participación es un Concilio Ecuménico, en donde el sumo pontífice convoca al mundo eclesiástico a reflexionar y configurar nuevos proyectos, destinos y misiones de la iglesia para con el mundo.

Es así como a lo largo de la historia es posible diferenciar un gran número de este tipo de reuniones, pero ninguna de ellas tan importantes como los concilios de TRENTO y VATICANO II.

Ambas instancias se desarrollaron para elaborar estrategias que renovaran y a su vez entregaran nuevos rumbos a la iglesia, una institución que hoy se ve desgastada por la crítica y la oposición religiosa, pero que aún mantiene ese tan importante rol en el ámbito social mundial.

El CONCILIO VATICANO II se desarrolló entre los años 1962 y 1965 (con Juan XXIII y Pablo VI como anfitriones) y su principal misión fue entregarle nuevos aires de modernidad a la iglesia, principalmente en el ámbito político, social, económico, tecnológico y cultural que se venían de la primera mitad del siglo XX.
Buscando promover la fe católica por nuevos medios, se logro materializar una reconsolidación del clero adoptando nuevas costumbres que flexibilizaron y acercaron los dogmas ecuménicos a sus fieles. En efecto logró refrescar a la iglesia y a la cristiandad, pero sin dejar de lado su lugar histórico y estrechando lazos hacia una institución más abierta de mente e ideologías. Esto último permitió no tan solo extender su campo de influencia hacia otros sectores y religiones, sino que también atribuirle nuevas funciones, no solo religiosas, a la labor episcopal.

Caso similar fue en TRENTO, donde durante 18 años de reuniones entre 1545 y 1563 se intentó transmutar la iglesia en una institución plena, clara y conforme a lo que deseban los fieles. Recordemos si que Trento tuvo sus orígenes no por motivos culturales, sino por motivos más urgentes: la REFORMA. Una corrupta iglesia carente de disciplina se encontraba en el abismo y Lutero le dio el empujón para caer en él. El Protestantismo se presento de lleno causando la peor crisis de la iglesia católica. La situación requería cambios profundos e inmediatos. Es así como Paulo III convocó a un concilio que redefinió la iglesia borrando toda secuela de negligencia, pero que a su vez fue exhaustiva y frenética. Se normó estrictamente la función eclesiástica, se acabó con las indulgencias, se reinscribieron los sacramentos con sus respectivas justificaciones y se propuso claramente la misión esencial de la autoridad papal. La iglesia ya no era ese enredado laberinto de conceptos, era un libro abierto, más claro y que aún podía cautivar en parte a quienes todavía no se definían por una ideología religiosa. Además se condenaron las críticas de Lutero calificándolas de herejes y se comenzó a hablar de la Vida no solo desde un punto de vista real o tangencial, sino como una realidad en parte sobrenatural, acercándose a los pensamientos protestantes de la predestinación y la reencarnación (aunque todavía la iglesia profesa la vida después de la muerte como una suerte de resurrección).

Estos hechos nos dejan a pensar la magnitud de la iglesia en el contexto histórico mundial. Desde siempre la búsqueda de la perfección ha sido una utopía que todos nos hemos planteado y la iglesia no ha sido la excepción. Ambos concilios (por no decirlo todos), se han empecinado en reestructurar la institución episcopal, irla puliendo. Lamentablemente las personas día a día se encuentran mas abiertas a la adopción de nuevas religiones lo que dificulta ese propósito. Tal así como para TRENTO lo pudo haber sido en aquel entonces lo fue para VATICANO II durante el siglo pasado. A lo mejor las metas y aspiraciones son otras, pero en general la esencia de todo concilio es el mismo: la readaptación de la iglesia a los prototipos sociales que exige cada época, pues por más que lo rechacemos siempre esta institución ocupará el lugar tan incipiente que ha demostrado a través del tiempo.

3º A - Nancy Verónica Ayala Leal

Goleador dijo...

Los concilios ecuménicos son instancias en las cuales el sumo pontífice convoca al mundo eclesiástico para tratar diversos temas en los cuales se encuentra involucrada la iglesia. Se han sucedido muchos concilios, pero entre los más significativos hallamos al de TRENTO (1545 -1563) y al VATICANO II (1962-1965).

Ambos fueron convocados para solucionar problemas internos que impedían el buen accionar de la iglesia en las épocas en que se encontraban. La diferencia yacía en que Trento se originó como una respuesta frente a los ataques de corrupción y negligencia por parte del protestantismo (Martín Lutero y sus 95 tesis), en cambio Vaticano II tuvo un motivo mucho mas flexible que era renovar la posición de la iglesia adaptándola a los nuevos tiempos.

A diferencia de Vaticano II, Trento busco métodos mucho más agresivos para restaurar la posición de la Iglesia. Realizó un cambio orgánico que modificó los dogmas ecuménicos, en 22 reuniones que se sucedieron por 18 años se fortaleció la disciplina eclesiástica, normando el comportamiento del clero y acercando la autoridad Papal a los miembros de la iglesia. También se reafirmaron los sacramentos con sus razones y la misión de la iglesia se vislumbró más claramente. Aclaró conceptos poco definidos como el Pecado original, la santificación y el culto a las imágenes y criticó duramente los dichos de Lutero. Fue un intento desesperado por sacar a flote lo que aún quedaba de la iglesia católica.

Vaticano II se consolidó más que nada como un repaso que actualizó los registros de la iglesia al mundo contemporáneo. Con participantes de todo el mundo renovó la imagen de la iglesia como una institución de carácter universal, integró la tecnología a sus filas y modernizo sus funciones ampliándolas a otros sectores no solo religiosos. Estos hechos ayudaron a promover la fe católica y a renovar la moral de sus fieles. El lema “Renovación y Tradición” aplicó literalmente al informe de 16 tomos en los cuales se resumió la labor episcopal para con el mundo en una nueva era más industrializada y cambiante.
La iglesia abrió sus puertas al intercambio cultural con otras religiones y flexibilizó sus cánones permitiendo la libertad de culto.
Aún la iglesia se autodefine como la LUZ DE TODO, pero no concentra sus bases en ella misma sino que las ha segregado y las polimerizó hacia otros horizontes.

Es un contraste sencillo pero que automáticamente nos relata cómo la iglesia se ha ido adaptando a los sucesos históricos. Después de 500 años aún sigue siendo necesario reconfigurarse y eso es un hecho que se dará por siempre. El mundo cambia, las sociedades cambian, nosotros cambiamos. Y con tanto cambio todo tiene que cambiar, hasta la iglesia. Somos ciegos, pero nosotros mismos somos los constructores de nuestra historia y nuestro mundo.

Jaime León Salinas
Tercero “A”
Liceo Claudina Urrutia

stop and stare dijo...

primero que todo: realizé la actividad a ultima hora por motivos de inasistencia a clases y averme informado a ultimo minuto de la nota que llevaria a cabo este trabajo...por eso mil disculpas y ojala haga valer lo q realize:
al comienzo es necesario saber
**Que es un concilio?
es una reunión de autoridades religiosas (obispos y otros eclesiásticos) generalmente efectuada por la Iglesia Católica, para deliberar o decidir sobre las materias doctrinales y de disciplina.

**CONCILIO DE TRENTO (1545-1925):el Concilio de Trento supuso para la Iglesia Católica una profunda catarsis.
Se convocó como respuesta a la Reforma Protestante para aclarar diversos puntos doctrinales. También abolió los ritos eucarísticos locales, respetando solo los que atestaban de más de dos siglos de antigüedad y estableció el rito de la ciudad de Roma conocido como Misa Tridentina.
Tambien se abordó la reforma de la administración y disciplina eclesiástica. El concilio eliminó muchos abusos flagrantes, como la venta de indulgencias o la educación de los clérigos, y obligó a los obispos a residir en sus obispados, con lo que se evitó la acumulación de cargos.
Sus decisiones giraron sobre cuatro puntos los cuales son los principales:
1) Contra los protestantes, que admitían como única autoridad la de las Escrituras, afirmó que la Tradición constituye, con las escrituras uno de los fundamentos de la fe, y que el único texto auténtico de la Biblia es la Vulgata,
2) definió y y confirmó los dogmas y prácticas totalmente rechazadas por los protestantes los santos, consumó la ruptura entre la Iglesia Católica y los protestantes.
3) adoptó y corrigió los abusos,las medidas para asegurar a la Iglesia un clero más moral y más instruido y tambien protegido
4) Fortificó la jerarquía y,la unidad católica, al afirmar enérgicamente la supremacía del papa, “Pastor Universal de toda la Iglesia”. se puede decir que en el Concilio de Trento,nació la Iglesia Católica moderna.

**CONCILIO VATICANO II (1962-1965):Fue convocado por el Papa Juan XXIII en 1962 y clausurado por el Papa Paulo VI en 1965.
El gran acontecimiento de la Era Moderna en el ámbito de la Iglesia fue el Concilio Vaticano II, convocado por el Papa Juan XXIII y seguido por el Papa Pablo VI. tuvo cuatro etapas, con una media de asistencia de unos dos mil Padres Conciliares de todas las partes del mundo con gran diversidad de lenguas y razas.
El Concilio se convocó con los fines principales de:

* Lograr una renovación moral de la vida cristiana de los fieles.
* Promover el desarrollo de la fe católica.
*Adaptar la disciplina eclesiástica a las necesidades y métodos de nuestro tiempo.
Ete concilo pretendió actualizar la vida de la Iglesia sin definir ningún dogma, incluso con nuevo lenguaje conciliatorio frente a problemas actuales y antiguos.
De la Iglesia trató, la Revelación, la Liturgia, la libertad religiosa, etc. siendo sus características más importantes la renovación y la tradición.

LA SEMEJANZA: que yo puedo observar es que ambos concilios lucharon por promulgar la fé católica y tambien para proteger a su iglesia de cualquier ataque externo que pudieran recibir de parte de enemigos.en fin ambos cuidaban sus pertenencias historicas como un amuleto valioso.
gracias a estos concilios la sociedad tuvo gran libertad de pensamiento e ideas que a traves del tiempo han cambiado. sin embargo el pensamiento que tenemos nosotros, asi como lo transmitimos a traves de diversas generaciones... no cambia.
sigue llegando a un mismo fin, o a un mismo significado.

Jenifer Arias
3°A

stop and stare dijo...

concilio de trento
inicialmente convocado por Pablo III para tratar el problema de la escisión de la Iglesia por la reforma protestante. Se ocupó de innumerables temas doctrinales, morales, disciplinares, de acuerdo con la problemática presentada por el protestantismo. El Decreto sobre la justificación, el de los Sacramentos, el de la Eucaristía, el Canon de la Sagradas Escrituras, etc., son entre otros, los más sobresalientes.

concilio de vaticano II
Convocado por Juan XXIII, quien lo anunció desde Enero de 1959, tuvo cuatro sesiones, la primera de las cuales presidió, en el otoño de 1962, el mismo Juan XXIII, quien falleció el 3 de Junio de 1963. Las otras tres etapas fueron convocadas y presididas por su sucesor, el Pontífice Pablo VI.

Las similitudes son que ambos fueron importantes en los concilios eclesiásticos desarrollados en la historia, ambos defendían a la iglesia de posibles herejías, permitiendo la libertad de ingresar a la religión, promulgar la fé católica mediante el compromiso y unidad que está basado ésta religión universal.

Tenían el propósito de plantear soluciones a situaciones críticas de todo tipo, a problemas de adaptación a una nueva etapa como por ejemplo problemas con la interpretacion de la biblia, el cisma cristiano, reafirmar el celibato sacerdotal, modificar procedimientos litúrgicos y buscar concesos sobre problemas sociales etc.

las diferencias: eL Vaticano II tuvo un motivo mucho mas flexible que era renovar la posición de la iglesia adaptándola a los nuevos tiempos.

eL Concilio de Trento busco métodos más agresivos para restaurar la posición de la Iglesia.

Todo esto nos hace pensar sobre la importancia de la iglesia en el contexto histórico mundial.
todos tenemos libertdad de pensamiento pero cual es el propósito si finalmente todo nos lleva a un mismo fin,a lo mejor las metas son distintas pero la esencia de cualquier concilio es la misma.





BELEN MONTI
3A
2008

pedro dijo...

bueno debo decir que este trabajo lo realize a ultima hora por motivos de no poseer internet y no tener medios donde relizarlo ojala tome en cuenta lo que hice.

EL CONCILIO DE TRENTO
El Concilio de Trento fue un concilio ecuménico de la Iglesia Católica Romana en periodos discontinuos, que duró desde 1545 a 1563. Se realizo en Trento, una ciudad del norte de la Italia actual, que entonces era una ciudad libre regida por un príncipe-obispo.

Desde 1518, los protestantes alemanes venían reclamando la convocatoria de un concilio alemán, y el emperador Carlos I de España y V del Sacro Imperio Romano Germánico intentaba cerrar las diferencias entre católicos y reformistas para poder hacer frente a la amenaza turca
Producto de la situación hubo grandes presiones del emperador sobre el Papa Clemente VII para que lo convocara, a lo que éste se oponia.
Cuando finalmente se convocó fue un concilio difícil y con continuas interrupciones, en el que pueden distinguirse hasta tres periodos con tres Papas diferentes: Pablo III, Julio III y Pío IV.

CONCILIO VATICANO II
El Concilio Vaticano II fue un concilio ecuménico de la Iglesia católica siendo uno de los eventos históricos que marcaron el siglo XX. Fue convocado por el papa Juan XXIII, quien lo anunció desde el mes de enero de 1959.
Ha sido el Concilio más representativo de todos, con una media de asistencia de unos dos mil padres conciliares procedentes de todas las partes del mundo y de una gran diversidad de lenguas y razas. Asistieron además miembros de otras confesiones religiosas cristianas.

Sus decisiones giraron sobre cuatro puntos principales:
1) Contra los protestantes, que admitían como única autoridad la de las Escrituras, afirmó que la Tradición (o sea, las interpretaciones de los Padres de la Iglesia, los papas y los concilios) constituye, con las Escrituras uno de los fundamentos de la fe, y que el único texto auténtico de la Biblia es la Vulgata, traducción latina hecha por San Jerónimo, sobre un texto griego del siglo IV.
2) Confirmó y definió los dogmas y prácticas más o menos totalmente rechazadas por los protestantes (presencia real de Cristo en la Eucaristía, justificación por la fe y por las obras, conservación de los siete sacramentos, las indulgencias, la veneración de la Virgen María y los santos, etc.) y fijando con rigor la frontera entre la ortodoxia y la herejía, consumó la ruptura entre la Iglesia Católica y los protestantes.
3) Corrigió los abusos y adoptó las medidas para asegurar a la Iglesia un clero más moral y más instruido (prohibición del casamiento de los sacerdotes, prohibición de acumular beneficios, obligación de residencia para obispos y curas, creación de seminarios para la formación de los sacerdotes, etc).
4) Intensifico la jerarquía y, con ello la unidad católica, al afirmar enérgicamente la supremacía del papa, “Pastor Universal de toda la Iglesia”, e implícitamente su superioridad sobre los concilios.

SIMILITUDES
ambos concilios coincidian en el intento por promulgar la fe católica y reforzarla a la vez por medio del diálogo y la unidad pra asi poder evitar ataques externos en contra de su fe. Cada uno buscaba desarrollar los principios católicos de la mejor manera interpretando la biblia ademasde este problema exisitireon otros como por ejemplo el cisma cristiano que dio origen a la iglesia protestante, problemas de interpretación de textos bíblicos, reafirmar el celibato sacerdotal, modificar procedimientos litúrgicos y buscar concesos sobre problemas sociales especialmente y en su relación con otros credos religiosos.

Estos concilios han ayudado a la libre expresión de pensamientos, creencias e ideologías que hacen referencia a la fe católica y a las estructuras establecidas por la iglesia, influyendo notoriamente en nuestra espiritualidad y en la percepción de la humanidad que actualmente poseemos

willy dijo...

A lo largo de nuestra historia se han desarrollado concilios,pero la pregunta es,¿Que es un concilio?.
Bueno un "Concilio es la asamblea de obispos convocada para debatir asuntos importantes referentes a la doctrina y disciplina de toda la Iglesia o de parte de ella.Este concilio será universal o ecumenico.Genealmente un concilio es generalmente efectuada por la Iglesia Católica u Ortodoxa, para decidir sobre las materias doctrinales y de disciplina.
En este margen sobre lo que es un concilio existen 21 concilios a lo largo de toda la historia de la humanidad,pero son dos los concilios mas importantes que se dan a destacar:uno de ellos es el : "Concilio de Trento" que duró desde (1545 a 1563).
Este concilio tuvo luar en Trento una ciudad del norte de Italia ,que fue convocado en 1545 por el Papa Pablo III.
Convocado con la intención de responder a la Reforma protestante, supuso una reorientación general de la Iglesia y definió con precisión sus dogmas esenciales.
Se reafirmó que las fuentes de la fe son las Sagradas Escrituras y la tradición de la Iglesia. Para los protestantes la única fuente de la revelación es la Sagrada Escritura.

Las Sagradas Escrituras deben ser interpretadas por la Iglesia y no tener interpretación libre como decía Lutero, el fundador del protestantismo, pues así cada quien podía opinar lo que quería y no habría unión en la Iglesia. De hecho, esta libre interpretación de la Biblia por parte de los protestantes, ha sido una de las causas de las divisiones de la iglesia protestante. Hoy día se puede decir que hay millares de sectas protestantes mientras que la Iglesia Católica se mantiene siendo una.

Las Sagradas Escrituras deben ser interpretadas por la Iglesia y no tener interpretación libre como decía Lutero, el fundador del protestantismo, pues así cada quien podía opinar lo que quería y no habría unión en la Iglesia. De hecho, esta libre interpretación de la Biblia por parte de los protestantes, ha sido una de las causas de las divisiones de la iglesia protestante. Hoy día se puede decir que hay millares de sectas protestantes mientras que la Iglesia Católica se mantiene siendo una.

Tambien fortaleció los lazos entre el Papa y los miembros de la iglesia reformulando el método jerárquico impuesto en la época hacia uno más flexible, abierto y claro.
Otro de los aportes fue que se reafirmó que la fe es necesaria para la salvación, pero también lo son las buenas obras. Lutero decía que con la fe solamente se bastaba para ir al Cielo, pero el Concilio recordó que Jesús había dicho: "No sólo el que dice Señor, Señor, entrará en el Reino de los Cielos, sino todo el que hace la voluntad de mi Padre", y que en otra parte decía: "Por sus frutos los conoceréis", implicando la importancia de las buenas obras.

___________________________________

El Concilio Vaticano II:
uno de los más influyentes de la historia siendo uno de los eventos históricos que marcaron el siglo XX. Fue convocado por el papa Juan XXIII, quien lo anunció desde el mes de enero de 1959.
El Concilio se convocó con los fines principales de:

1.-Promover el desarrollo de la fe católica.
2.-Lograr una renovación moral de la vida cristiana de los fieles.
3.-Adaptar la disciplina eclesiástica a las necesidades y métodos de nuestro tiempo.
El gran acontecimiento de nuestra
Era Moderna en el ámbito de la Iglesia fue el Concilio Vaticano Segundo, convocado por el Papa Juan XXIII y seguido y clausurado por el Papa Pablo VI.

Se pretendió que fuera una especie de "agiornamento", es decir, una puesta al día de la Iglesia, renovando en sí misma los elementos que necesitaren de ello y revisando el fondo y la forma de todas sus actividades.

Proporcionó una apertura dialogante con el mundo moderno, incluso con nuevo lenguaje conciliatorio frente a problemáticas actuales y antiguas.
Constó de cuatro etapas, con una media de asistencia de unos dos mil Padres Conciliares procedentes de todas las partes del mundo y de una gran diversidad de lenguas y razas.

Adaptar la disciplina eclesiástica a las necesidades y métodos de nuestro tiempo. Tras un largo trabajo concluyó en 16 documentos, cuyo conjunto constituye una toma de conciencia de la situación actual de la Iglesia y define las orientaciones que se imponen.
Las características del Concilio Vaticano II, son Renovación y Tradición.

JUAN SANHUEZA HENRIQUEZ.
3 año A.

la_iiieniii dijo...

Concilio de Trento, decimonoveno concilio ecuménico de la Iglesia católica apostólica romana, que tuvo lugar, a lo largo de tres etapas, entre 1545 y 1563. Convocado con la intención de responder a la Reforma protestante, supuso una reorientación general de la Iglesia y definió con precisión sus dogmas esenciales. Los decretos del Concilio, confirmados por el papa Pío IV el 26 de enero de 1564, fijaron los modelos de fe y las prácticas de la Iglesia hasta mediados del siglo XX.
Todo el mundo consideraba necesario, a finales del siglo XV y principios del XVI, la convocatoria de un concilio que reformara la disciplina de la Iglesia. El V Concilio de Letrán (1512-1517) fracasó en este sentido y concluyó sus deliberaciones antes de que se plantearan las nuevas cuestiones suscitadas por Martín Lutero. Ya en 1518, el teólogo alemán subrayó la necesidad de celebrar un concilio que afrontara las polémicas surgidas. Aunque numerosos dirigentes respaldaron su petición, el papa Clemente VII temía que una reunión de este tipo pudiera favorecer la teoría que afirmaba que la autoridad suprema de la Iglesia recaía en los concilios y no en el pontífice. Además, las dificultades políticas que el luteranismo planteó al emperador Carlos V hicieron que otros gobernantes, y de forma significativa el rey de Francia, Francisco I, se mostraran reacios a apoyar cualquier acción que pudiera fortalecer el poder del emperador, liberándole de estos conflictos.
Pablo III fue elegido papa en 1534 debido, en parte, a su promesa de convocar un concilio. Tras los fallidos intentos para que éste tuviera lugar en Mantua (1537) y en Vicenza (1538), el Concilio inauguró sus sesiones en Trento el 13 de diciembre de 1545. Con escasa participación al principio, y nunca libre de obstáculos políticos, aumentó de forma progresiva el número de asistentes y su prestigio a lo largo de las tres fases en que se desarrolló.

PRIMERA FASE (1545-1547)
En muchos aspectos, esta primera fase fue la que tuvo mayor alcance. Una vez fijadas las numerosas cuestiones de procedimiento, fueron abordados los principales temas doctrinales planteados por los protestantes. Uno de los primeros decretos afirmaba que las Escrituras tenían que ser entendidas dentro de la tradición de la Iglesia, lo que representaba un rechazo implícito del principio protestante de ‘sólo Escrituras’. El largo y elaborado decreto sobre la justificación condenaba el pelagianismo, doctrina herética a la que también era contrario Lutero, aunque intentaba al mismo tiempo definir un papel para la libertad humana en el proceso de la salvación. Esta sesión también se ocupó de ciertas cuestiones disciplinarias, como la obligación de los obispos de residir en las diócesis de las que fueran titulares
SEGUNDA FASE (1551-1552)
Después de una interrupción, provocada por una profunda desavenencia política entre Pablo III y Carlos V, la segunda fase del Concilio, convocada por el nuevo papa Julio III, centró su atención en el tema de los sacramentos. Esta sesión, boicoteada por la legación francesa, fue continuada por algunos representantes protestantes.
TERCERA FASE (1561-1563)
Debido a una declaración de guerra, el Concilio permaneció suspendido durante la parte final del pontificado de Julio III, así como en los años que Marcelo II y Pablo IV ocuparon el solio pontificio. Fue Pío IV quien renovó su convocatoria en 1561, cuando en España reinaba ya Felipe II, para afrontar la que sería su fase final. En las deliberaciones de esta su última etapa se impusieron las cuestiones disciplinarias, para hacer hincapié en el problema pendiente de la residencia episcopal, considerado por todas las partes clave para la auténtica aplicación de una reforma eclesiástica. El hábil legado pontificio Giovanni Morone armonizó posturas opuestas y logró clausurar el Concilio. En 1564 Pío IV publicó la Profesión de la fe tridentina (por Tridentum, el antiguo nombre romano de Trento), resumiendo los decretos doctrinales del Concilio. Sin embargo, a pesar de su duración, el Concilio nunca se ocupó del papel del pontificado en la Iglesia, un tema planteado repetidas veces por los protestantes. Entre los muchos teólogos que participaron en sus sesiones, Reginald Pole, Diego Laínez, Melchor Cano, Domingo de Soto y Girolamo Seripando, fueron los que desarrollaron una actividad más intensa en los debates. También fue muy importante la actuación desarrollada por los miembros de la Compañía de Jesús.
SIGNIFICADO DEL CONCILIO DE TRENTO
El Concilio de Trento definió algunos dogmas incontestables: el hombre tiene libre albedrío e inclinación natural al bien; la fe se obtiene a través de las Sagradas Escrituras y se complementa con la tradición de la Iglesia, establecida por textos de padres y doctores de la Iglesia y concilios; la misa es un sacrificio y una acción de gracias; la eucaristía supone una transubstanciación real; la Iglesia es el instrumento querido por Dios, guiada por el Espíritu Santo es santa, católica, romana y apostólica. También fueron acordados principios de procedimiento y disciplina: residencia episcopal; obediencia del obispo al papa (pero reconociéndose las excepciones de los estados con regio patronato, como España y Francia); condiciones del reclutamiento sacerdotal (edad, ciencia adquirida, independencia material, además de establecerse la creación de seminarios episcopales para la formación sacerdotal); invitación a las órdenes religiosas para observar sus reglas fundacionales.
Además de la resolución de cuestiones doctrinales, teológicas y disciplinarias fundamentales para los católicos romanos, el Concilio también impartió entre sus dirigentes un sentido de cohesión y dirección que se convirtió en un elemento esencial para la revitalización de la Iglesia durante la Contrarreforma. Los historiadores actuales opinan que las decisiones conciliares fueron interpretadas y aplicadas en un sentido más estricto del que pretendieron sus participantes, y algunos creen que tuvo menos importancia en el resurgimiento del catolicismo romano que otros factores. No obstante, la designación de ‘era tridentina’ para los siglos comprendidos entre Trento y el Concilio Vaticano II, refleja la decisiva trascendencia que tuvo el Concilio en la Iglesia católica moderna.
Concilio Vaticano II, vigésimo primer concilio ecuménico reconocido por la Iglesia católica, convertido en símbolo de la apertura eclesiástica a la edad contemporánea. El Concilio fue anunciado por el papa Juan XXIII el 25 de enero de 1959, y celebró 178 reuniones durante los meses de otoño de cuatro años consecutivos. La primera sesión tuvo lugar el 11 de octubre de 1962 y la última el 8 de diciembre de 1965.

De los 2.908 obispos, así como de otros posibles asistentes convocados, participaron en la sesión de apertura 2.540 procedentes de todas las partes del mundo. Los obispos de Asia y África jugaron un papel prominente en las deliberaciones del Concilio. Sólo los países comunistas estuvieron escasamente representados, como resultado de presiones gubernamentales. El promedio de asistencia a las sesiones fue de 2.200 personas.

Los preparativos para el Concilio comenzaron en mayo de 1959, cuando se solicitaron sugerencias a los obispos católicos del mundo, a las facultades de teología y a las universidades. Trece comisiones preparatorias, con más de 1.000 miembros, fueron seleccionadas para rechazar las versiones preliminares sobre un amplio abanico de temas. Prepararon 677 documentos, llamados esquemas o schemata, que fueron reducidos a 17 por una comisión especial convocada en las sesiones de los años 1962 y 1963. Los miembros del Concilio con derecho a voto eran los obispos católicos y los superiores de las órdenes religiosas masculinas pero, como cambio radical respecto a prácticas anteriores, las iglesias ortodoxas y protestantes fueron invitadas a enviar delegados oficiales en calidad de observadores. Se invitó a oyentes laicos de la Iglesia católica a la sesión de 1963, durante la cual dos de ellos dirigieron la palabra al Concilio. En 1964 se sumaron mujeres oyentes a estas sesiones. Los asuntos a tratar eran muchos, y los temas que se discutieron incluyeron el papel de los medios de comunicación modernos, las relaciones entre cristianos y judíos, la libertad religiosa, el papel de los laicos en la Iglesia, el culto litúrgico, los contactos con otros cristianos y con no cristianos, tanto teístas como ateos, así como el papel y la educación de sacerdotes y obispos.

Concilio Vaticano II
Concilio Vaticano II, vigésimo primer concilio ecuménico reconocido por la Iglesia católica, convertido en símbolo de la apertura eclesiástica a la edad contemporánea. El Concilio fue anunciado por el papa Juan XXIII el 25 de enero de 1959, y celebró 178 reuniones durante los meses de otoño de cuatro años consecutivos. La primera sesión tuvo lugar el 11 de octubre de 1962 y la última el 8 de diciembre de 1965.
De los 2.908 obispos, así como de otros posibles asistentes convocados, participaron en la sesión de apertura 2.540 procedentes de todas las partes del mundo. Los obispos de Asia y África jugaron un papel prominente en las deliberaciones del Concilio. Sólo los países comunistas estuvieron escasamente representados, como resultado de presiones gubernamentales. El promedio de asistencia a las sesiones fue de 2.200 personas.
Los preparativos para el Concilio comenzaron en mayo de 1959, cuando se solicitaron sugerencias a los obispos católicos del mundo, a las facultades de teología y a las universidades. Trece comisiones preparatorias, con más de 1.000 miembros, fueron seleccionadas para rechazar las versiones preliminares sobre un amplio abanico de temas. Prepararon 677 documentos, llamados esquemas o schemata, que fueron reducidos a 17 por una comisión especial convocada en las sesiones de los años 1962 y 1963. Los miembros del Concilio con derecho a voto eran los obispos católicos y los superiores de las órdenes religiosas masculinas pero, como cambio radical respecto a prácticas anteriores, las iglesias ortodoxas y protestantes fueron invitadas a enviar delegados oficiales en calidad de observadores. Se invitó a oyentes laicos de la Iglesia católica a la sesión de 1963, durante la cual dos de ellos dirigieron la palabra al Concilio. En 1964 se sumaron mujeres oyentes a estas sesiones. Los asuntos a tratar eran muchos, y los temas que se discutieron incluyeron el papel de los medios de comunicación modernos, las relaciones entre cristianos y judíos, la libertad religiosa, el papel de los laicos en la Iglesia, el culto litúrgico, los contactos con otros cristianos y con no cristianos, tanto teístas como ateos, así como el papel y la educación de sacerdotes y obispos.
DOCUMENTOS PRINCIPALES Y CONCLUSIONES
El Concilio Vaticano II publicó 16 documentos, entre los que destacan los relativos a la revelación divina (Dei Verbum, 18 de noviembre de 1965) y a la Iglesia (Lumen Gentium, 11 de noviembre de 1964) junto a un documento fundamental en el terreno pastoral de la Iglesia en el mundo moderno (Gaudium et Spes, 7 de diciembre de 1965). Los mejores y más modernos eruditos en temas bíblicos redactaron los principios y documentos relativos a la revelación divina. El Concilio explicó el punto de vista católico sobre cómo la Biblia, la tradición y la autoridad eclesiástica se relacionan entre sí en la exposición de la revelación divina.
El documento relativo a la Iglesia recalcaba la idea bíblica de la organización de la comunidad cristiana, más que el modelo jurídico que había dominado hasta entonces. Denominar a la Iglesia pueblo de Dios enfatizaba la naturaleza del servicio de cargos tales como los del sacerdote y obispo, la responsabilidad colegial, o compartida, de todos los obispos con respecto a la globalidad de la Iglesia, así como la llamada de todos sus miembros a la santidad y a la participación en la misión eclesiástica de propagar el Evangelio de Cristo. El tono pastoral de la Iglesia en el mundo moderno fue establecido en las palabras de apertura del Concilio, las cuales declararon que la Iglesia compartía “la alegría y la esperanza, el dolor y la angustia de la humanidad contemporánea, particularmente las de los pobres y afligidos”. Empezó con un análisis teológico de la humanidad y del mundo. Después se interesó por áreas determinadas, como el matrimonio y la familia, la vida cultural, social y económica, la comunidad política, la guerra y la paz, y las relaciones internacionales.
El fundamento sobre la liturgia promovió una participación comunitaria más activa en la misa, como acto central del culto público católico y fue el primer paso para conseguir cambios que para 1971 incluían la sustitución del latín, antigua lengua del culto religioso, por las lenguas vernáculas. Otros documentos buscaron un terreno común para entablar el diálogo con los cristianos ortodoxos y protestantes y con los no cristianos. En una apertura poco común con respecto a su deliberada política de evitar condenas, el Concilio deploró “todas las acciones de odio, persecuciones, y demostraciones de antisemitismo llevadas a cabo en cualquier momento o a partir de cualquier fuente contra los judíos”.
El papa Juan XXIII había iniciado el Concilio Vaticano II de manera positiva, teniendo como propósito la puesta al día y la renovación (aggiornamento) de la Iglesia católica y el logro de la unidad cristiana y humana. El papa Pablo VI, que continuó el Concilio tras la muerte de Juan XXIII en 1963, aprobó estos propósitos y añadió además el diálogo con el mundo moderno.
ACOGIDA Y OPOSICIÓN
La primera reacción al Concilio fue en su mayor parte favorable. Uno de los resultados más importantes fue el estrechamiento de relaciones entre las iglesias cristianas. Sin embargo, puesto que ciertas corrientes de cambio, que no se habían relacionado en absoluto con lo ocurrido en el Concilio, continuaron extendiéndose por la Iglesia, los grupos católicos más conservadores e integristas empezaron a temer que las reformas hubieran sido demasiado radicales. Surgieron grupos disidentes, y algunos críticos desafiaron la autoridad, tanto del Concilio, como de los papas que habían llevado a cabo lo decretado por aquél. La oposición a los cambios en la liturgia de la Iglesia se convirtió en un punto conflictivo para los que no estaban de acuerdo con que los cambios fueran más profundos.
El líder más destacado del tradicionalismo católico, que rechazó las reformas doctrinales y disciplinarias establecidas por el Concilio Vaticano II, fue Marcel Lefebvre, un arzobispo francés jubilado que en 1970 fundó un grupo internacional conocido como la Hermandad Sacerdotal de San Pío X. Declaró que las reformas del Concilio “nacen de la herejía y terminan en ella”. Los esfuerzos de reconciliación entre Roma y Lefebvre no tuvieron éxito. El papa Pablo VI lo suspendió en el ejercicio de sus funciones como sacerdote y obispo en 1976, pero él continuó con sus actividades, ordenando incluso sacerdotes.

La primera sesión tuvo lugar el 11 de octubre de 1962 y la última el 8 de diciembre de 1965.
El Concilio Vaticano II publicó 16 documentos, entre los que destacan los relativos a la revelación divina (Dei Verbum, 18 de noviembre de 1965) y a la Iglesia (Lumen Gentium, 11 de noviembre de 1964) junto a un documento fundamental en el terreno pastoral de la Iglesia en el mundo moderno (Gaudium et Spes, 7 de diciembre de 1965). Los mejores y más modernos eruditos en temas bíblicos redactaron los principios y documentos relativos a la revelación divina. El Concilio explicó el punto de vista católico sobre cómo la Biblia, la tradición y la autoridad eclesiástica se relacionan entre sí en la exposición de la revelación divina.
El documento relativo a la Iglesia recalcaba la idea bíblica de la organización de la comunidad cristiana, más que el modelo jurídico que había dominado hasta entonces. Denominar a la Iglesia pueblo de Dios enfatizaba la naturaleza del servicio de cargos tales como los del sacerdote y obispo, la responsabilidad colegial, o compartida, de todos los obispos con respecto a la globalidad de la Iglesia, así como la llamada de todos sus miembros a la santidad y a la participación en la misión eclesiástica de propagar el Evangelio de Cristo. El tono pastoral de la Iglesia en el mundo moderno fue establecido en las palabras de apertura del Concilio, las cuales declararon que la Iglesia compartía “la alegría y la esperanza, el dolor y la angustia de la humanidad contemporánea, particularmente las de los pobres y afligidos”. Empezó con un análisis teológico de la humanidad y del mundo. Después se interesó por áreas determinadas, como el matrimonio y la familia, la vida cultural, social y económica, la comunidad política, la guerra y la paz, y las relaciones internacionales.
El fundamento sobre la liturgia promovió una participación comunitaria más activa en la misa, como acto central del culto público católico y fue el primer paso para conseguir cambios que para 1971 incluían la sustitución del latín, antigua lengua del culto religioso, por las lenguas vernáculas. Otros documentos buscaron un terreno común para entablar el diálogo con los cristianos ortodoxos y protestantes y con los no cristianos. En una apertura poco común con respecto a su deliberada política de evitar condenas, el Concilio deploró “todas las acciones de odio, persecuciones, y demostraciones de antisemitismo llevadas a cabo en cualquier momento o a partir de cualquier fuente contra los judíos”.
El papa Juan XXIII había iniciado el Concilio Vaticano II de manera positiva, teniendo como propósito la puesta al día y la renovación (aggiornamento) de la Iglesia católica y el logro de la unidad cristiana y humana. El papa Pablo VI, que continuó el Concilio tras la muerte de Juan XXIII en 1963, aprobó estos propósitos y añadió además el diálogo con el mundo moderno.
La primera reacción al Concilio fue en su mayor parte favorable. Uno de los resultados más importantes fue el estrechamiento de relaciones entre las iglesias cristianas. Sin embargo, puesto que ciertas corrientes de cambio, que no se habían relacionado en absoluto con lo ocurrido en el Concilio, continuaron extendiéndose por la Iglesia, los grupos católicos más conservadores e integristas empezaron a temer que las reformas hubieran sido demasiado radicales. Surgieron grupos disidentes, y algunos críticos desafiaron la autoridad, tanto del Concilio, como de los papas que habían llevado a cabo lo decretado por aquél. La oposición a los cambios en la liturgia de la Iglesia se convirtió en un punto conflictivo para los que no estaban de acuerdo con que los cambios fueran más profundos.
El líder más destacado del tradicionalismo católico, que rechazó las reformas doctrinales y disciplinarias establecidas por el Concilio Vaticano II, fue Marcel Lefebvre, un arzobispo francés jubilado que en 1970 fundó un grupo internacional conocido como la Hermandad Sacerdotal de San Pío X. Declaró que las reformas del Concilio “nacen de la herejía y terminan en ella”. Los esfuerzos de reconciliación entre Roma y Lefebvre no tuvieron éxito. El papa Pablo VI lo suspendió en el ejercicio de sus funciones como sacerdote y obispo en 1976, pero él continuó con sus actividades, ordenando incluso sacerdotes.

la_iiieniii dijo...

el comentario de arriba es de yennifer rebolledo 3ºa

Stephanie dijo...

yo me llamo stephanie apablaza cancino, soy del 1°c y mi gmail es stephaniepblzcncm@gmail.com Bueno yo de este taller espero aprender mas sobre la tecnologia y conocer mas personas.

Stephanie dijo...

yo me llamo Camila Retamal Salgado soy del 1°c ymi gmail es cmlretamalsalgado2@gmail.com,yo de este taller espero aprender mucho mas de internet y conocer a mas personas

Stephanie dijo...

yo me llamo Camila Retamal y mi gmail es cmlretamalsalgado2@gmail.com,yo de este taller espero aprender mas sobre internet y conocer a mas personas

Stephanie dijo...

yo me llamo Camila Retamal y mi gmail es cmlretamalsalgado2@gmail.com,yo de este taller espero aprender mas sobre internet y conocer a mas personas

camila dijo...

yo me llamo Camila Retamal y mi cuenta de gmail es cmlretamalsalgado2@gmail.com,soy del 1°c,y espero de este taller aprender sobre computacion y conocer a mas personas.